PITICLÍM, PITICLÍM...
Yo - ¿Sí?
alguien - Hola. ¿Tu eres Gambrinus? ¿Te acuerdas de mí? Soy ##### (Nombre femenino y tonillo de voz tipo Ay, no, jí-jí-jí )
Yo - Pues si. Soy Gambrinus, porque soy tonto, estoy gordo y me gusta la cerveza.
alguien - No. Tu no eres Gambrinus, por la voz. Me estás engañando.
Yo - Gambrinus era un tonto que vivía en Sevilla, y en la fábrica de la Cruzcampo lo tenían de "corre-ve-y-dile" a cambio de cervezas.
alguien - No. Gambrinus es un profesor de salsa peruano, que dá clases en ######, y tu no eres Gambrinus.
Yo - Entonces creo que te has equivocado. Yo doy clases de salsa, pero no soy ese tal Gambrinus, aunque supongo que soy el que más se parece a Gambrinus. Más aún, que ese supuesto Gambrinus que andas buscando.
alguien - Bueno, pues dame entonces su número, que tú seguro que lo conoces.
Yo - Apañado estaría yo, si tuviera que conocer a todos los peruanos que reculan en Málaga, dando clases de salsa.
alguien - Eso es que no me lo quieres decir, "pos que sepas" que...
[clic]
La gente está majara, y a la madre de Gambrinus por muy peruana que sea, ya le vale ponerle ese nombrecito a su hijo.