Mi amigo Jesus está enganchado al móvil, por más que lo niegue. Dice para autoconvencerse supongo, que cuando quiera lo deja.
Me caben ciertas dudas, de alguien que suele llevar varios móviles, y que hace tiempo incluso llevaba una especie de mochila con algo parecido a lo que podría ser una centralita móvil.
Cierto que yo tampoco me quedo atrás. Creo que va llegando la hora de proponerle una apuesta a Jesús.
La foto habla por si misma, ahí pasándole el dedito al móvil, en lugar de andar interactuando con tan agradable compañía.

1 comentario:
Pues yo conozco a una chica que está enganchada a los ventiladores... Sí. Se empeña todos los días en tocar el interruptor de encendido y la pobre no llega. Hay adictos pá tó.
Publicar un comentario en la entrada