Tengo un imán para los tontos, los pesados, los inoportunos y los televendedores de lo que sea. Desde hace varios meses, me llaman para venderme por teléfono algo de unas medias de bambu o vete tu saber que. Manda webos.
El caso es que me da exactamente igual lo que vendan. Tengo la sana costumbre de no comprar nada por teléfono. Si necesito algo, ya lo buscaré yo.
Pesados, no me llaméis más.

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