Aunque pareza mentira, todavía quedan un montón de analfabetos. El último que he visto ha sido en el rastro de martiricos. Un chico joven, que vende colonias claramente de imitación. Dos colonias tres euros, ni de coña son originales.Cuando la vende, te da un rotulador para que tu anotes el nombre. En principio todo correcto, hasta que un comprador le dijo que no sabía escribir ese nombre tan complicado.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada