lunes, 10 de mayo de 2010

Una manzana podrida

La primera vez que oí esta expresión, fue a un animador de salsa en un bar pestoso, que casualidades de la vida, era profesor de salsa de uno de mis profesores de salsa, a quien habían timado vendiéndole un diplomilla de profesor de salsa. La mafia de los diplomas de salsa.

Me extrañó un montón que algo se supone entra en el secreto profesional, se comente en un bar de copas a las tantas de la mañana, citando nombres con todo lujo de detalles. Una manzana podrida en un cesto, las pudre a todas (sic), dijo el inmigrante vendedor de diplomillas venido a más. Esa fue la última vez que lo vi, y esa misma noche, lo incluí en el libro de las clases de salsa. Posteriormente redacté la entrada de los diplomas de profesor de salsa, avisando de la mentira en la que te envuelven.

Han pasado los años, y me he dado cuenta que ese pobre desgraciado charlatán no iban tan descaminado, pues yo mismo he tenido que hacer esa delicada intervención grupal en más de una ocasión. Eso sí, con total discreción y con toda la firmeza del mundo.

La vida te da sorpresas... sorpresas te da la vida... quien a hierro mata... a hierro temina. Pedro Navaja dixit.

:-(

2 comentarios:

Alarmas hogar Bilbao dijo...

Es el problema de los grupos, que como tengan poquito caracter y se dejen llevar por el listillo, las cosas se pueden torcer. Un buen corte a tiempo es lo mejor.

Amante de los tiburones dijo...

Una manzana podrida, tambien he oido una papa podrida, jode a todo el saco de papas, lo mejor es sacarla y es que no se porque en un grupo las personas se dejan influenciar mejor por el malo mas que por el bueno.
muy buen post saludos

Entradas relacionadas: