sábado, 22 de mayo de 2010

El spam que nos invade

Todos aquellos que tenemos una cuenta de correo electrónico estamos acostumbrados a recibir cada día varios (decenas o centenas) mensajes publicitarios (basura) no solicitados y cuanto más antigua sea la cuenta tantas más posibilidades tenemos de recibir SPAM, sobre todo si no somos muy cuidadosos y se la damos a cualquiera que nos la solicite (por ejemplo, rellenando formularios para participar en alguna encuesta o sorteo, o simplemente reenviando una cadena).

Se llama spam (el nombre deriva de Spiced Ham, unas latas de jamón en conserva muy comunes y que se servían a los soldados durante la II Guerra Mundial), a la práctica de enviar indiscriminadamente mensajes de correo electrónico no solicitados.

El motivo para llamar a este tipo de mensajes de la misma manera también es por un sketch cómico de Monthy Phytom en que se canta la canción "Spam", donde al final de la escena y la canción, todo lo que se escucha y obtiene es spam (una repetición sin fin de un texto sin importancia.

El término spam llega a Internet para calificar (*más bien descalificar*) al correo electrónico no solicitado, que se ha convertido en una gran molestia para los usuarios de la red. No sólo inunda los buzones personales, sino que es especialmente fastidioso en las listas de distribución o en los grupos de noticias, donde no es raro encontrar un anuncio del último vídeo de Pamela Anderson .

El spam engloba los falsos virus, la publicidadde empresas, las pirámides, los 'hágase rico en dos minutos sin levantarse de la cama', etc. Todo el correo basura, incluso aquél que le pueda interesar a alguien pero que nunca pidió que se lo enviasen.

Generalmente, se trata de publicidad de productos, servicios o de páginas web. Los mensajes spam son publicitarios, ofertas para asistencia financiera o tentar al receptor a visitar cierta página web. Estos mensajes se envían a cientos de miles de receptores cada vez. Es algo similar a recibir correo postal con publicidad en nuestros buzones de casa.

El problema es que los mensajes no fueron solicitados y las listas de direcciones de correo particulares se han podido obtener de manera fraudulenta, muchas veces sin nuestro consentimiento expreso.

Esta práctica, puede ser legal ya que en muchos países no hay leyes que lo prohíban y los mensajes se pueden enviar desde servidores situados en esos países, pero lo cierto es que perjudica a todos los usuarios de Internet.

Es muy difícil protegerse ante el spam, pero si se pueden tomar ciertas medidas para minimizar sus efectos, sobre todo siendo muy cuidadosos con a quién facilitamos nuestra dirección de correo electrónico, instalando algún firewall y aplicando filtros para no recibir mensajes de esas direcciones, pero no muy estrictos pues podemos perder correo deseado.

Muchos de los mensajes no solicitados ofrecen eliminar al receptor de la lista de mailing si uno responde con la palabra "remove" o "borrar" en el campo subject: o asunto: (u otras veces por distintos métodos). La experiencia demuestra que la mayoría de las veces este método es una trampa y solo sirve para validar que la cuenta de correo existe y está activa. En otras palabras, responder al mensaje lo pone a uno inmediatamente en una nueva lista confirmando su dirección de e-mail.

Aparte de la molestia para los usuarios, a los que inundan sus buzones y que  para borrarlos tienen que dedicar tiempo, corriendo el riesgode borrar algunos válidos, los ISP tienen que gastar mucho tiempo procesando el spam, lo que afecta directamente al tiempo para procesar el correo 'normal'.

Si se quiere defender utilizando un filtro, el tiempo que tardará en filtrar la basura, será todavía mayor. Por eso, la mayoría de ISPs descartan los filtros como método efectivo de lucha contra el spam.

Además, un ISP compra un determinado ancho de banda (Mbit/s) dependiendo del número de usuarios que se van a conectar y un uso razonable de esa conexión conlleva normalmente una aceptable calidad del servicio y del número de usuarios. Pero cuando las líneas las empiezan a ocupar extraños (spammers), el ISP debe elegir entre que sus verdaderos usuarios tengan una conexión más lenta, pagar por más ancho de banda o subir las tarifas.

Al final el receptor paga por el spam lo que el emisor se ha ahorrado. El spam, en resumen, utiliza un montón de recursos ajenos que otros acaban pagando.

Situación legal

La proliferación del spam está asegurada ya que al no haber una legislación única o no estar claramente definido lo que es spam y lo que no, se deja un vacío legal por el que poder colarse.

En algunos países enviar spam a los clientes es legal, y la Ley autoriza a enviar correos electrónicos a aquellas personas o empresas con las que se haya mantenido una relación comercial, si explícitamente no se oponen a ello. Por contra, en los Estados Unidos existe una legislación antispam, cuya nueva ley federal, denominada *Can-Spam*, entró en vigencia en enero de 2004. La norma facilita la lucha contra el envío masivo de correos electrónicos no deseados mediante el establecimiento de estándares nacionales y la imposición de castigos mayores que en la anterior legislación.

Sin embargo, en muchos países no está penada esta molesta práctica, pero, incluso si lo estuviese, los spammers siempre pueden utilizar servidores web alojados en otros países, mucho más permisivos, cambiar de sitio cada poco tiempo y poner todos los medios tecnológicos para dificultar su localización.

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Fuente: http://www.monografias.com/trabajos27/el-spam/el-spam.shtml
José Manuel Huidobro
Ingeniero de Telecomunicación

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