En las últimas semanas varias personas, me preguntan los motivos a mi juicio, por los que en algunos sitios les han pedido el doble y hasta el triple, por clases de salsa de nivel iniciación. A todos les respondo lo mismo: yo trabajo por placer, no por dinero. Respeto eso sí a quienes no son tan afortunados como yo y trabajan por dinero.Un grupo de personas hizo lo siguiente: se dividió en dos subgrupos. Uno vino a mis clases, y otro a lo que ellos consideraban mi competencia. En un mes han comparado los vídeos que se han grabado conmigo frente a los de mi supuesta competencia. Según dicen, los de mi grupo han aprendido más en menos tiempo. Me gusta. [facebook mode ON]
Encima, mis clases además de la ventaja del precio, cuentan con la ausencia de pestosos enfermos de tabaquismo como compañeros. Me dan pena los pestosos enfermos de tabaquismo, no son conscientes de lo mal que huelen. Hasta que alguien como yo se lo dice a la cara. Pero les da igual, su enfermedad les puede.
Otra ventaja frente a, vamos a llamarla mi supuesta competencia, es que si faltas un día, esa clase no la pierdes, sino que recuperas otro día, cosa que ni de coña hacen en otros sitios. Allá ellos. Que sigan repartiendo tarjetas en los bares pestosos, lismosneando clientes. Por contra, yo no busco clientes sino amigos. Tal vez sea esa la diferencia.
En otros sitios, hacen varias cenas al año me comenta otra compañera. Por contra, nosotros salimos a cenar después de clase, todos los días. Ah, y a mi ningún bar me paga comisión por recomendarlo. Voy en cada momento a lo que mejor me parece.
Ahora con la crisis, tal vez se den cuenta que la han cagado [they shit it].
:-(
2 comentarios:
Basta con comparar en varios sitios.
Y en el peor de los casos, tampoco se pierde nada probando.
Publicar un comentario en la entrada