
Para bailar, no me gustan los bares por el pestazo a tabaquismo que en ellos hay. Los gimnasios no me gustan tampoco por el pestazo, en este caso a sudor.
La sala de baile de un gimnasio suele emplearse antes para otros menesteres como pegar saltitos, subir y bajar una cosa que llaman step, y que en realidad son pequeños escaloncitos de plastico...
Otro día escribiré acerca de las personas que acuden a los gimnasios digamos a hacer deporte, en lugar de hacerlo al aire libre, por ejemplo.
Hoy toca el tema de Gimnasio Paradise, que es un tanto peculiar. Es un gimnasio como los demás,
· mejor o peor que los demás
· más barato o más caro que los demás
· más serio o más divertido que los demás
· donde se aprovecha mejor o peor el tiempo, como en los demás
· con actividades complementarias, como los demás
En el Gimnasio Paradise no hay bicicleta estática, pues su propietario entiende que es mucho mejor desplazarse en bicicleta que pedalear a solas siempre en el mismo sitio. Ya hay una diferencia con los demás. Otra es que Paradise ofrece entre otras muchas cosas, un servicio gratuito de aparcamiento (parking para los de la ESO) de uso exclusivo para sus clientes.
Carlos dejó hace tiempo de asistir al gimnasio, pero por los motivos que sean, le apetece seguir utilizando el aparcamiento pese a ya no ser cliente del gimnasio. No hay forma de convencerlo que el gimnasio tiene el aparcamiento en exclusiva para sus clientes. Nada más y nada menos.
Y la zona no es que se encuentre falta de aparcamientos, todo lo contrario. Pero Carlos insiste en aparcar dentro del aparcamiento del gimnasio. Si mis amigos, conocidos y no tan conocidos aparcan allí, yo también. Dice Carlos.
Y es que no está el horno para bollos [the oven is not for buns]
:-(
[Cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad]