Llevar y seguir. 2ª parte: llevar.
“Manual del conductor”Copyright © 2005 Antonio Bragelli. Reservados todos los derechos.Acerca de este artículo:“Llevar y Seguir” es una parte del baile que ha sido ampliamente abordada y analizada. Hasta el momento, todas las publicaciones han expuesto el contenido respetando el siguiente orden:
1º, la pareja o el hombre. 2º, el hombre o la pareja. 3º, la mujer:
En común, siempre la tercera Parte: SEGUIR.
No obstante, yo voy a plantear el asunto desde una perspectiva nueva:
1º, la mujer. 2º, el hombre. 3º, la pareja:
Primera Parte, SEGUIR: Manual de la Seguidora.
Segunda Parte, LLEVAR: Manual del Conductor.
Tercera Parte: LLEVAR Y SEGUIR. TECNICA de Pareja (para hombres y mujeres).
Después de tratar el papel de la mujer en el artículo anterior, partimos en este con la ventaja de conocer ya la otra parte de la pareja: la que es, precisamente, objeto del trabajo del conductor. Como ya comenté, todo lo que se puede decir en torno a este tema ya se ha dicho antes. No he inventado nada. Parte del contenido de este artículo está basado en publicaciones, ensayos y artículos clásicos sobre conceptos generales del baile. Para consultar la bibliografía utilizada en este y otros artículos, envíe un e-mail a la dirección de correo electrónico antoniobragelli@antoniobragelli.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
Vamos a hablar del papel del hombre dentro de la pareja en el proceso de “Llevar y Seguir”.
Con el propósito de estructurar la información y, puesto que el artículo se centra en el rol del hombre, pasaremos de puntillas sobre los conceptos de “técnica de pareja”, tratados más profundamente en la siguiente entrega.
Puesto que analizaremos los aspectos de la pareja en el área de comunicación, se determinan los siguientes nombres especialmente para estos capítulos:
Hombre = CONDUCTOR o LÍDER
Mujer = SEGUIDORA
Actividad de “LLEVAR” = MANEJO.
Es muy recomendable que lea primero el artículo anterior antes de abordar la lectura de éste.
Agradecimientos:
A Sam Boone, B. de la Marca, Jennifer Mizenko, Josie Neglia, Rocío Calvo y Antonio Ballesteros por sus valiosas aportaciones a este artículo.
Qué es llevarLlevar no es empujar ni tirar; es comunicar una intención.
"Llevar y seguir es como una buena conversación: usted no tiene que gritar, usted necesita solamente hablar".
Saber llevar es una tarea dura. Una cosa seria. No es sólo hacerse cargo de la iniciativa, es un sistema completo de responsabilidades. Un asunto comprometido y complejo. Algunas de sus tareas más importantes serán: aprender el ritmo, sus pasos, los pasos de ella, determinar cuáles debe hacer y cuándo… Pero, ante todo, usted tiene una prioridad, un objetivo soberano por encima de los demás: comunicar sus expectativas.
Aquí es donde hay que esforzarse en sobresalir.
Conducir es el arte de comunicar la coreografía de cada baile con delicadeza; con delicadeza, pero con la claridad cristalina del propósito. Conduzca bien, y ella amará bailar con usted. La mujer espera que el líder sea: bailarín, músico, coreógrafo, conductor, protector, psicólogo y artista, entre otras cosas. Hay quien quiere aprenderlo todo en tres días. Yo aún sigo en ello.
Cómo se aprende a llevar
Primero, usted necesita hablar, no gritar.
Una buena invitación a hacer un movimiento no es: “yo mando y tú obedeces” sino “yo propongo, tú respondes”.
Ella responde porque ha sido invitada, no porque ha sido empujada. Usted no la mueva, se mueve ella.
El líder no impone la respuesta a la seguidora, sino que le ofrece la opción de elegir la acción apropiada para su sugerencia.
Segundo, ella también participa.
Desde hace mucho, se considera que el hombre “conduce” y la mujer “sigue”, pero estos términos son un poco engañosos.
Ambos participan activamente en la pareja. Olvide la frase “todo lo que la mujer necesita es seguir”, porque no es correcta. En las parejas de bailarines realmente buenos “manejo + respuesta” son casi simultáneos. Los líderes planean el movimiento siguiente y las seguidoras ya están preparadas. Ambos aportan a la pareja el 50% de energía, conexión, tensión adecuada, marco, etc.
Ella puede hablar, agregar cosas a la conversación, incluso puede elegir, a veces, el tipo de respuesta.
En el baile actual, la mujer dispone de libertad creativa. Puede dar forma y expresión artística a sus evoluciones en casi todo momento. El baile está vivo y crece. Es la ley (*ver artículo nº 5). Esto no es malo, la relación líder/seguidora sigue existiendo. Pero es una relación más flexible, con más respeto a la contribución de los dos bailarines al baile, lo que provoca mayor rendimiento y riqueza en la comunicación y la expresión.
Es un hecho que, en la actualidad, jóvenes y adultos han aceptado una sociedad mucho más igualitaria y esto se manifiesta en las relaciones hombre/mujer dentro del hogar, del trabajo, y también se expresa en la pista de baile.
En una responsabilidad compartida, usted debe tolerar su margen de libertad. Usted debe darle su espacio y ella es libre de aceptar, sin más, el manejo sugerido o de proponer algo diferente…Una parte de su responsabilidad como líder es asegurarse de que ella tiene la oportunidad de demostrar esas habilidades.
Cómo no se aprende a llevar
Aprender a llevar no es aprender figuras: Si en su clase aprende solamente la figura del día, no está aprendiendo a llevar.
Por mucho que el profesor lo explique, por mucho que lo practique una y otra vez, por muy bien que le salga, usted no está aprendiendo a llevar. Si consigue ejecutar la figura con todas las mujeres de la clase, no es porque usted ha aprendido a llevar. Es porque ellas han aprendido también la figura de memoria.
Cómo piensan los hombres
En primer lugar, cuando el hombre empieza a aprender, va pensando cada paso que da. Piensa los pasos uno a uno para poder tener una conducción eficaz; los va haciendo a medida que los va pensando, es decir, uno a continuación de otro. Por desgracia, continúan a menudo pensando y bailando de este modo, incluso como bailarines experimentados. Sin embargo, la mujer empieza bailando los movimientos individuales tal como los siente.
El hombre baila “pasos individuales” pero tiene que pensar "elementos".
Un "elemento" es la mitad del paso básico de la salsa. Coincide con un compás de música, es decir, 4 tiempos (en otros bailes, esto es diferente).
La clave está en el paso básico. El patrón/base de la salsa se compone de dos "elementos": el elemento delantero (los tres primeros pasos) + el elemento posterior (los tres pasos siguientes).
El hombre tiene que entrenar su cuerpo para hacer el paso básico automáticamente, sin pensar. Esto se logra con la práctica. Así, mientras el cuerpo está bailando un elemento, la mente está libre para planear el siguiente.
He desarrollado un sencillo método de enseñanza basado en los siguientes principios:
La unión de dos o más “elementos” dispuestos en un orden o una secuencia específica forman un “patrón”.
La unión de dos o más “patrones” enlazados entre sí por medio de determinados “adornos” crea una “figura”.
Los “patrones” NO SON “figuras”, sino que FORMAN “figuras”.
Para llevar bien, usted no debe memorizar “figuras”; usted debe aprender a enlazar “elementos”.
Con la práctica, el hombre desarrolla la “memoria del músculo” para poder “liberar la mente”.
En segundo lugar: en clase, los hombres aprenden los nuevos patrones tomando –inconscientemente- las paredes como referencias. La referencia de una pared en particular se refuerza cuando el profesor la utiliza como frente principal. Entonces, el hombre no puede bailar sin ese frente, lo necesita para ubicarse y orientarse. Cuando el hombre sale a bailar a la pista, tiene que volver a aprender los mismos patrones dentro del ambiente del baile social, sin recurrir a referencias.
El hombre, por tanto, aprende el mismo patrón dos veces:
Una vez en clase (donde se siente seguro, donde tiene su “propio sitio”, donde controla su pared) y otra vez fuera de clase (donde ha perdido la referencia de sus paredes).
Manual del ConductorFundamentos:
Actitud positiva
Proteja a su pareja
Baile con ella
Baile con la música
Baile con principiantes
Baile con la pareja en su nivel
Baile lo que sabe
Tenga seguridad en sí mismo
No enseñe
Las tres “Leyes” del Líder:El hombre no empuja ni tira, comunica una idea.
Usted no mueve a la mujer, se mueve ella.
Si ella no puede seguirle, es porque usted no puede conducirla.
Tan sencillo. Este es un concepto difícil de aceptar.
Si ella parece buena, usted parece magnífico.
Ella es la proyección y el resultado de su manejo.
1. Actitud positivaEsto es primordial. Siéntase bien. Demuéstrelo.
No nos engañemos, tener actitud positiva no cambia el mundo, pero puede cambiar cómo ve usted el mundo.
Relájese y proyecte su energía desde el interior hacia fuera. Sonría. Si parece que está teniendo el peor día de su vida, probablemente ninguna mujer le ofrecerá el 100%. Que su cara no parezca que acaba de perder a su mejor amigo. El resultado nunca es bueno.
Sea cordial y sociable, también con las personas con las que se cruza a menudo por la sala. Si tiene buenas maneras, tiene un excelente comienzo. Hay muchas personas que usan buenas maneras en su vida cotidiana pero raramente lo hacen en la pista de baile.
Si emplea la cortesía, los demás también la emplearán con usted. Aunque resulte irónico, los saludos vendrán de la misma gente que antes no le saludaba.
Todo comienza con una sonrisa. Hace maravillas. Y brinda la oportunidad de bailar con más gente.
“Una sonrisa cuesta poco, pero vale mucho.
Quién la da es feliz y quién la recibe, la agradece.
Dura sólo un instante y su recuerdo,
a veces, perdura toda la vida.
No hay nadie tan rico que no la necesite,
ni nadie tan pobre que no la pueda dar.
(…) No se puede comprar ni pedir prestada,
tomarla o robarla, sólo puede ser regalada (…)”
(A. Ballesteros)
Agradezca a quien bailó con usted. Más puntos para bailar con ellas otra vez.
2. Proteja a su parejaEntérese de dónde está en todo momento. Está en una sala de baile. Espere encontrar a gente bailando por todos lados. Eso significa prudencia con lo que hace, especialmente con su pareja. El control de esto se convertirá, simplemente, en otro elemento más de una buena conducción. Pronto comenzará a trabajar con el espacio conjuntamente con los demás elementos.
Hay otras cincuenta parejas en la pista. Si lo olvida, parecerá que su única meta es estrellarse contra tanta gente como pueda. Su responsabilidad es protegerla del dolor de una colisión. Su trabajo es cerciorarse de que el lugar adonde uno manda a la mujer es un lugar seguro al que otras parejas no se dirijan al mismo tiempo.
Esté seguro o no lo haga. Esto, generalmente, se llama saber bailar.
No luche por el territorio.
No le demos muchas vueltas, existe quien no respeta el espacio. Necesitan mucho sitio, huelen a pisotones, a codazos y a empujones. Son gente a la que, normalmente, le da igual a quién golpean. Hablando claro, creen que la pista entera es suya. Asegúrese de que su pareja no tenga un desafortunado contacto con esta gente. Amigo, siga este buen consejo si se percata de que alguien así anda cerca: mueva el culo rápidamente a otra parte de la pista.
Baile pequeño, no grande. Sin duda, será un bailarín mejor cuando no requiera tanto espacio.
3. Baile con ellaRepetiré eso lentamente... Bailar Con Ella.
Esto significa no para ella, no para usted, no para la muchacha de la barra. Tiene una intensa relación de 3 minutos, baile con la persona, no para los espectadores. No haga una demostración para la audiencia.
Fíjese bien en su pareja, cruce algunas palabras con ella. Mientras baila, comuníquele de algún modo que lo hace bien. Felicítela con un gesto, con una mirada. Pero no lo haga así como así; encuentre un argumento y sea creíble.
Trabaje para que bailar con usted sea inolvidable. Préstele atención, es un trabajo resistente pero está recompensado.
Todas las mujeres de la sala están mirando. Cada una de ellas se proyectará en esa danza. Ellas pensarán que serán tratadas del mismo modo.
El mensaje que debe enviarles es que bailar con usted será un momento muy agradable.
Al final del baile diga gracias y llévela al lugar en donde la invitó. No se despida en medio de la pista, no deje que en ese momento se sienta sola.
4. Baile con la músicaVoy a ser crudo y realista: las mujeres no soportan que usted no escuche la música. Lo odian.
Si usted “está en ritmo”, la puerta se abre a todas las posibilidades; si no, la puerta siempre estará cerrada.
No baile igual todas las canciones. Adapte su manera de bailar a la música y establezca una determinada cadencia. Preste atención a cómo comienza una canción y baile según sus estímulos. Deje que la música le inspire, no se vea dominado por ella.
Baile de menos a más, siguiendo la estructura de las canciones. Espere a dar sus mejores vueltas cuando la canción se rompa, permanezca con ritmo y pensamiento uniforme hasta que la música le sugiera más.
Las 5 cosas que buscan las mujeres:
1. Estar en el ritmo de la música.
2. Comenzar los movimientos en el golpe musical.
3. Gozar espontáneamente con la música.
4. Reaccionar con los cambios. Si realmente está conectado con la música, la propia música le dirá cuándo es momento para las vueltas, los adornos o las paradas.
5. Alcanzar el estado espiritual que las hace trasladarse a otro mundo y no querer regresar de allí.
Las mujeres aplauden los puntos 1 y 2, aprecian el 3 y le buscarán si llega al 4. Pero le enviarán flores, le harán regalos a su madre y se pondrán a sus pies si alcanza el punto 5.
Los hombres, en general, lo primero que aprenden es a mecanizar los movimientos. La música está ahí, pero no la oyen. Necesitan saber lo que tienen que hacer sus pies, en qué dirección llevarlos, retener en la memoria las figuras que deben bailar… y lo último que hacen es escuchar la música. Memorizan los patrones de pasos antes de poder liberar su cerebro para escuchar la música.
Las mujeres, en general, lo primero que aprenden es a escuchar la música. Oyen la música primero y luego disciplinan sus movimientos.
Irónicamente, en la pareja de baile las cosas funcionan de este modo:
El hombre tiene que seguir la música y la mujer tiene que seguir al hombre (si dios quiere, a la música).
Hace algunos años, la bailarina e instructora Josie Neglia realizó un análisis acerca del proceso de aprendizaje del hombre en la salsa, su contribución a este artículo es similar al que publiqué hace cinco años sobre “cómo el hombre aprende el baile y la música”:
1. El hombre aprende cómo moverse con su pareja sin pisarla.
2. Empieza a escuchar la música mientras hace los pasos básicos.
3. Aprende las primeras variaciones y aprende a seguir el ritmo.
4. Sigue la música bailando patrones más complejos. Comienza a utilizar el espacio.
5. Deja de pensar en sus propios pasos y comienza a conducir con facilidad y control. Sus habilidades principales surgen y entiende lo que necesita la seguidora. Empieza a improvisar y conducir variaciones más elaboradas siguiendo la música sin mucho esfuerzo.
6. Comienza a improvisar sus movimientos aprovechando los matices musicales. El bailarín conduce jugando con la música: se para, se separa, cambia el ritmo… y puede encontrar el golpe otra vez para continuar bailando.
7. El bailarín se hace "instrumento físico" de la música. Es decir, si una persona sorda lo mirara bailar podría “ver la música” con sus movimientos e interpretación. El hombre no sólo conduce con paradas, acentos y poses, sino que recrea la energía y el humor de cada canción. Por lo tanto, cada canción parece diferente porque inspira al bailarín en cada momento. Es alcanzar personalmente lo que todo aquel busca en el baile.
5. Baile con principiantesSi sólo baila con buenas seguidoras, usted no aprenderá a llevar. No invente excusas; si no baila también con chicas inexpertas, no aprenderá realmente a conducir.
No obstante, si le disgusta bailar con principiantes, no lo haga. De este modo, durante más tiempo podrá seguir creyéndose que sabe llevar. No se sorprenda cuando, tarde o temprano, descubra que ha estado engañándose a sí mismo.
Bailar con principiantes que no responden bien al manejo ayuda a mejorarlo. Tómeselo como un desafío, porque voy a contarle un secreto: las principiantes exigen más, no menos. A propósito: las mujeres recuerdan quién bailó con ellas cuando aprendían. Y quién no bailó.
6. Baile con la pareja en su nivelNo le indique movimientos que no está preparada para hacer. Esto no significa necesariamente "capaz de hacer". Hay quien confunde una cosa con la otra.
Un buen líder determina el nivel y la capacidad de la pareja en los primeros segundos. Usted debe calibrar su conocimiento técnico manejando primero patrones sencillos y luego patrones más complicados (por ejemplo, compruebe cómo reacciona en las vueltas básicas antes de ponerla a dar un “doble giro con frenada y media cruz”). Puede llevar a una desconocida a hacer un determinado “paso”, pero en términos de danza usted tiene que descubrir si ella domina suficientemente el peso del cuerpo, el ritmo y la armonía necesarios para ejecutar ese “paso”. El líder puede verlo en sus ojos y en su cuerpo. No pretenda que ella responda a sus figuras favoritas (aunque las marque impecablemente) si ella no puede o no sabe seguirlas. Es imposible. Baje la dificultad de los patrones.
No haga un movimiento que a ella le resulte incómodo. Si tiene que recurrir a empujar o tirar para hacer un movimiento, no lo haga. No sostenga que está conduciendo bien y no argumente que, en realidad, la está ayudando.
Esta es la razón por la cual muchos hombres se exceden y sobre-conducen obteniendo como resultado mujeres que se siente “maltratadas”.
Centre sus habilidades en bailar para ella, aquí es donde puede comenzar a sentirse realmente bueno.
7. Baile lo que sabe, no lo que está aprendiendoUsted tiene que saber lo que está haciendo. En el baile, todo tiene una razón de ser. Siempre hay un motivo por el cual usted hace las cosas y tiene el derecho y la obligación de conocerlo. Algunas veces es difícil entender esto.
Sepa por qué hace las cosas cuando baila. No piense: "voy a poner el brazo en tal posición, porque me lo han enseñado así". Piense: "pongo el brazo en tal posición porque es necesario para hacer tal cosa". Tenga claro lo que pretende de ella y no le mande algo que usted mismo no entiende.
No se complique la vida: si no sabe lo que hace, no lo haga. Nadie desea ser su "conejillo de indias", especialmente una mujer que viene a pasar un rato agradable
8. Tenga seguridad en sí mismoEsto no quiere decir que se lance sin miedo a desplegar en la misma canción todos los giros que se sabe.
Más bien todo lo contrario: haga lo que mejor sabe. Piense en términos de "acción y reacción". No debe desorientar a la mujer.
Si la pone en una situación donde ella tenga que tomar una decisión, justo en ese momento usted le acaba de ceder la iniciativa.
9. No enseñeUsted no debe enseñar en la pista de baile. Incluso si está 100% seguro de que tiene razón y ella no, no enseñe. Aunque lo haga con su mejor intención.
SECRETOS DEL GRAN LÍDER
Entérese de qué hace ella
Un buen líder sabe los movimientos que hace su pareja.
Sabe cómo mueve sus pies, cómo maneja su equilibrio, cómo desplaza su cuerpo. Y sabe adónde dirige ella su energía cuando termina un paso.
Usted tiene mucho que trabajar: será su "coreógrafo", su "guía" y su “director”. Pero no olvide que es ella, y no usted, quien ejecuta las cosas.
Conecte con su parejaEsto no es una cosa tan obvia. No hablo simplemente de coordinar pasos, sino de convertir a dos personas en una pareja de baile.
Deje, ante todo, de preocuparse por hacer “figuras”. Puesto que usted bailará con gran variedad de mujeres, habrá oportunidad amplia para "demostrar su arsenal". Su preocupación debe ser trabajar para que bailar con usted sea fascinante.
Este es uno de mis mayores secretos para hallar el éxito en el baile:
Los grandes bailarines equiparan las actitudes.
Examine el estilo de cada mujer con la que baile y déjese contagiar por su “tono”; adáptese a su manera de bailar. Acomódese a la naturaleza de cada bailarina: si es divertida, diviértase con ella.
Iguale las actitudes y estará en el camino de ser un líder sobresaliente.
Una de las habilidades más difíciles de adquirir es la capacidad de bailar bien con cualquier persona. Esto requiere no solamente adaptar su estilo al estilo de su pareja, sino también requiere ajustar su repertorio de movimientos a cada nueva pareja con la que baila.
Busque el marcoAprender a bailar en pareja "NO" es aprender pasos. Cuando asimile definitivamente esto, empezará a bailar de verdad. Aprender a bailar va muy ligado a las técnicas de conexión. Especialmente, a cómo fabricar el marco (*). Básicamente, todo el artículo 7 está dedicado a esto.
(*) El marco de la pareja de baile es el modo en que contactan los cuerpos. Cómo se ajusta el uno al otro. De momento, aquí tiene un pequeño resumen sobre cómo construir el marco:
1, Control del cuerpo. Limpie el cambio de peso de su cuerpo. Cada vez que hace un movimiento y cada vez que ponga un pie en el suelo: usted debe controlar su cuerpo (la ley es que el peso nunca está en ambos pies en el mismo tiempo). Esto permite que la mujer "sienta" en qué pie debe estar apoyada.
2, Control del equilibrio. Debe moverse sobre su propio eje. Sin empujar con sus manos y brazos, el hombre gira con todo su cuerpo. Las manos y los brazos siguen manteniendo el marco de la pareja.
3, Control de la conexión. El tacto es extremadamente importante en la relación líder/seguidora. No tenga un contacto rígido, libere de tensión sus músculos hasta adoptar con ella un estado flexible y cómodo. Tampoco ofrezca un contacto frágil y active sus músculos hasta adoptar con ella un estado más consistente.
Comunique el movimiento a su pareja con el conjunto de su cuerpo sobre el conjunto del cuerpo de ella. Hace moverse a dos como si fueran uno. Existen ejercicios comunes, diseñados para principiantes, que son usados por los buenos profesores para conseguirlo.
Busque abrazarse templando su tensión, en especial la de los brazos. Modere la cantidad de presión entre los dos para crear una conexión dinámica e interactiva. Debe tener la resistencia justa. Cambie simplemente el grado de presión para permitir los nuevos pasos.
El contacto físico real entre los bailarines emite tanta información del uno al otro que es posible que la seguidora baile con los ojos cerrados.
Si usted logra un buen contacto podrá comunicarse con el más minúsculo de los movimientos, usando mucha menos fuerza.
Conseguir un buen marco es una de las tareas más difíciles que tiene por delante un bailarín.
En el próximo artículo hablaremos de tres conexiones: con la pareja, con la música, y con la pista.
ClaridadSea claro y resuelto. No dude. Aprenda los fundamentos.
Imagine que usted no baila, sino que conversa. Que en vez de hacer pasos, dice palabras. Un conductor claro equivale a un buen conversador.
Tanto si habla a gritos como si habla demasiado bajito, la consecuencia es que usted no se comunica bien. Busque el equivalente de un tono de voz agradable.
Problema nº 1: conduce con demasiada fuerza (“habla a gritos”)
Resultado: es tachado de “irrespetuoso” y “desconsiderado” por las mujeres.
Solución: Baje el tono de voz… un susurro es suficiente.
Problema nº 2: conduce débilmente o de un modo confuso (“habla” demasiado bajo o no se “expresa” bien)
Resultado: las mujeres le etiquetan de “pusilánime” e “indeciso”.
Solución: Hable claro…tal vez baste que vocalice.
A propósito, me han llamado de las todas las maneras.
PrecisiónUsted tiene que indicarle qué hacer y cuándo hacerlo. Tiene que darle la información justa. No dude.
Ella sólo necesita saber lo que tiene que hacer en el momento preciso. Ni demasiado fuerte, ni demasiado suave. Ni antes ni después de tiempo. Sin tirar ni empujar.
Sencillamente, transmita la idea con naturalidad.
Busque calidadSorpréndala. Acentúe los cambios de ritmo, busque matices en los giros, perfeccione el carácter de los pasos, juegue con la personalidad de los movimientos.
Ella también puede sorprenderle a usted con una interpretación alternativa de sus señales. Sea inmediatamente flexible. Ella puede hacer deliberadamente algo distinto a lo previsto, y si usted ha respetado su espacio esto no tiene que ser un problema. No tiene por qué ser un error que ella haga algo diferente a la respuesta que usted esperaba.
Muchas seguidoras experimentadas incorporan un repertorio de adornos, juegos y expresiones para hacer el baile más interesante. Si la seguidora usa estas conductas sin obstaculizar o limitar el trabajo del líder, y si ella está lista para ser conducida al manejo siguiente, entonces él no puede quejarse de nada. La interpretación libre por la mujer es aceptable mientras no interfiera el trabajo del hombre.
Usted no solamente debe permitir los momentos de expresión de la mujer. Debe buscarlos.
También es muy bueno desarrollar la habilidad de adaptación cuando algo falla. Si ella malogra la respuesta a un movimiento, compense con otro cierto movimiento para entrar en el ritmo de nuevo. Entre otras cosas, delata respeto por su pareja.
Los grandes líderes logran que cometer errores parezca divertido.
Busque la expresión artística antes que la demostración técnica.
He visto a muchos individuos llamados "profesionales" que son fríos como el hielo cuando bailan. Puede ser que ejecuten evoluciones y figuras muy buenas y complicadas, pero su pareja (y probablemente la gente que mira) no lo siente. No transmiten.
Después del baile ella puede pensar qué bueno es, pero no se le puede llamar “artista”. No existió la calidad espiritual para crear y sentir "arte". Un bailarín es "artista" cuando transmite sus emociones a su pareja (y, por qué no, a la audiencia). Desafortunadamente, como sucede en otras formas de arte, no todos perciben igual a un artista.
Un gran bailarín busca transmitir sentimientos y emociones antes que hacer espectaculares figuras, aunque no tiene que estar reñida una cosa con la otra. Un gran bailarín consigue que su pareja sienta escalofríos al acabar el baile. Ella lo mira directo a los ojos, su cara se ilumina y piensa..."tengo que sentirlo otra vez".
Busque la elegancia.
Es cierto que la elegancia es algo embarazoso de juzgar porque es subjetivo. Nos puede gustar cómo algún bailarín marca el paso, cómo da las vueltas o cómo mueve las manos, pero habrá alguien a quien no le guste. No obstante, a todos nos seduce la calidad y el buen gusto y es fácil, en general, diferenciar quién es elegante de quien no lo es.
Hay alumnos que, desde las primeras clases, marcan con buen estilo. Aún perdiendo el paso. Y hay otros que lo tienen que trabajar más.
Este asunto no debe preocupar demasiado al principiante, lo único que tiene que hacer es practicar. Y bailar con gente distinta.
La elegancia se consigue adquiriendo fluidez de movimientos. Y, naturalmente, la fluidez es un privilegio que se conquista bailando mucho.
Relájese y goceSobre todo, diviértase. Recuerde: cuanto más sencillo sea su manejo, mejor.
‘Maximum results with minimum effort’ (Máximo resultado con mínimo esfuerzo, Robert Córdoba).
Disfrute y haga disfrutar a su pareja, amigo.
Antonio Bragelli.
Próximamente,
“LLEVAR y SEGUIR. 3ª Parte: Técnica de Comunicación.”
“MANUAL DE LA PAREJA”
Antonio Bragelli, Febrero de 2006. © 2006, Antonio Bragelli. Todos los derechos reservados.
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Antonio Bragelli de la Academia de Baile SEVILLA SWING, sita en Pza. de la Mujer Trabajadora, 33. San Juan de Aznalfarache, Sevilla (es la plaza del ayuntamiento, en el barrio bajo) Correo: sevillaswing@hotmail.com. Contacto: 655678840Para publicar esta entrada he solicitado y obtenido autorización de su autor, que copio/pego:Hola Antonio,
Ante todo, disculpa mi tardanza en responderte. He estado muy ocupado las últimas semanas.
Tienes mi autorización para reproducir mis artículos en tu blog. Sí te pido que, aparte de citar la fuente, respetes el texto íntegro, sin alterar nada. Para bien o para mal, los artículos han sido creados tal y como están, y siempre que los reproducen pido que sea en estas condiciones.
Te agradezco enormemente el interés que has mostrado y me alegro de poder contribuir a la difusión, en Málaga, de esta actividad.
Un saludo y mucha suerte.
Antonio Bragelli.
SEVILLA SWING
Plaza de la Mujer Trabajadora, 33. San Juan de Aznafarache, Sevilla.
Contacto: 655678840.