
Hasta hace bien poco llamabas negro a un negro y te tachaban de racista, y ahora de buenas a primeras gana un negro las elecciones, las únicas, las genuinas, las verdaderas elecciones, y ya se puede llamar negro a un negro simplemente por ser la persona más poderosa del mundo.
En España, que somos una sucursal de los de los hijos de los Estados Unidos de América del Norte tenemos un presidente negro. Ya no somos racistas, y por fin podemos llamar negro a un negro. Ha sido oficialmente abolido el racismo.
Lo que no se dan cuenta todavía es que el racismo no es una cuestión del color de la piel, sino de ricos y pobres.
Están locos estos romanos!
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